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¿Por qué estudiar un posgrado?

Pamela Macias Cepeda/ Armando Rivera

Estudiar un posgrado puede generar incertidumbres, ya sea por los mitos que rodean a esta decisión o por no saber si el joven accederá finalmente.

Miguel Gallardo, encargado del Departamento de Posgrado del Instituto de Estudios Superiores en Educación Normal “Lázaro Cárdenas del Río”, explicó que lo primero es conocer la finalidad de estos estudios, estar actualizados y capacitados en las áreas que los individuos se desenvuelvan, pero lo principal es generar investigación para contribuir a las posibles soluciones de algunas problemáticas.

“En el caso del IESEN ofertamos la Maestría en Educación: Campo Curricular e Innovación Educativa, para tener mejores conocimientos en áreas filosóficas, pedagógicas y psicológicas, pero también para tener mayores posibilidades de obtener una plaza”, señaló.

Además, con esa preparación, pueden aspirar a altos cargos administrativos, que de otra manera son inaccesibles y que otorgan mejores oportunidades de sueldo.

Ante esto, Concepción García Luján, jefa de Posgrado de la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ) de la Universidad Juárez del Estado de Durango, también considera falsa la percepción de que el estudio de un posgrado vuelve más difíciles las posibilidades de obtener un buen trabajo. Al contrario, ella considera que abre puertas a puestos especializados en empresas que suelen pagar bien, además de que permite la posibilidad de seguir con un doctorado, que es la vía que normalmente toman quienes llegan a la maestría de la FCQ.

“Por ejemplo, he conocido casos de estudiantes que para acceder a puestos de cerveceras, necesitan conocimientos de fermentación que sólo pueden obtener durante la maestría”.

Por eso, el joven tiene que ver cuál es el uso que le dará al posgrado:

“Se trata de que quien tenga interés en buscar seguir con sus estudios después de la licenciatura, que ahora no es suficiente para obtener un abanico amplio de oportunidades, para no tener alguna clase de frustración después”.

 

Posgrados profesionalizantes y de investigación

La también docente de la FCQ hizo énfasis en que se debe comprender que existen dos tipos de posgrados: los profesionalizantes y los de investigación.

En los primeros, se aprenden distintas técnicas para desarrollar un trabajo muy específico, y para aprobarlos se pueden tener diferentes vías.

En los segundos, los dos años que regularmente dura se usan para desarrollar una tesis, que tiene que ser presentada y defendida. Esto permite aprender técnicas metodológicas y hacer un aporte a la ciencia.

Para Gallardo, siempre será una buena opción apostar por la ciencia, ya que significa un aporte a la generación del conocimiento en el país, lo que lleva después a su desarrollo.

 

Riesgos

A decir de los entrevistados, son pocos los estudiantes que pasan al posgrado directamente, puesto que muchos de ellos buscan antes una oportunidad en el mercado laboral. Al no encontrarla, ven en la continuación de su preparación una opción viable.

Pero no todo es fácil al momento de acceder a un posgrado.

Concepción Luján ve que es necesario invertir un semestre para acceder a la maestría de la FCQ, que, al estar dentro del padrón del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (CoNaCyT), permite a los estudiantes ser beneficiarios de una beca de manutención a cambio de dedicarse exclusivamente a estudiar. Esto vuelve muy competidos los lugares disponibles, pues hay casos de jóvenes que, a pesar de su esfuerzo y de que tuvieron que dejar su empleo para darse la oportunidad, no logran entrar.

“Para esto es necesario entender que hay muchas opciones de posgrado, que es bueno, también, conocer otros horizontes, en otras ciudades, y que no a todos se nos dan las cosas la primera vez. En ocasiones es necesario seguir intentando”, dijo.

Estudiar un posgrado también significa no obtener experiencia laboral, que en ocasiones suele ser determinante para conseguir un empleo. En el caso de Luján, ve que son caminos distintos, ya que no se está perdiendo el tiempo, sino que se está preparando para ofrecer mejores servicios.

Por su parte, Arellano ve que al momento de concursar para una plaza de maestro, además de la preparación y los estudios complementarios, se toma muy en cuenta la experiencia que tengan los aspirantes.

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