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Laguneros de todo el mundo

Conocido popularmente como el Día de la raza, el 12 de octubre ha pasado a ser un día de respeto de la diversidad cultural. La Comarca, tierra distinguida por su variada y constante llegada de migrantes que pasan a ser parte de su ciudad, guarda algunas historias de extranjeros que, por una u otra razón, han llegado a ser, al menos durante una fracción de su vida, laguneros. Aquí están algunas de esas historias, o los pareceres que algunos de ellos tienen sobre el país.

Nagamani Balagurusamy, hindú,  investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UAdeC.

Siempre escuché sobre la revolución mexicana. Estoy enterado sobre los diferentes movimientos que han surgido en México como el  estudiantil del 68, que coincide 101 años después con el nacimiento del padre de la India, Mahatma Gandhi. También las historia sobre las civilizaciones antiguas como la Maya y Azteca.

Llegué hace siete años por una estancia. La universidad apreció mis conocimientos, me ofreció quedarme, y yo acepté. Así puede crecer personal y profesionalmente.

En todo este tiempo, mi percepción se ha incrementado. Yo no tengo una apreciación de que se trata de un país que trasiega drogas, sino todo lo contrario: es un país revolucionario, con una cultura muy antigua. Viviendo aquí mi admiración se ha incrementado porque la diversidad cultural es enorme y las personas son muy cálidas y amables.

Como maestro tengo un grupo excelente, con mucho interés académico, con ganas de progresar en la vida, y que ahora son investigadores en diferentes partes del mundo. Por eso tengo mucho respeto por México.

Jolanta Elizbieta Marszalek, polaca, catedrática de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UAdeC

Antes de llegar sabía mucho del país, porque mi esposo es de México. Ya había venido de visita varias veces. Desde ese momento me di cuenta que los mexicanos son muy cálidos, amables, que la comida es buena y picante, que en esta parte del país hace mucho calor; bueno en casi todo el país, pero aquí el calor es seco y en otros es húmedo. Y eso es lo que sabía.

Yo seguí a mi esposo, que es de Torreón. Se mudó aquí y tomamos la decisión de venir a vivir a México. De eso ya fueron seis años.

Con el tiempo me he dado cuenta que la vida aquí es un poco más fácil, a veces. Sigo teniendo la misma idea que tenía sobre los mexicanos antes de venir a vivir a este país. Sigo queriendo a los mexicanos, y, bueno, hay cosas con las que  estamos teniendo dificultades, por ejemplo los precios de los automóviles y de las casas, básicamente no puedes completar aunque tengas un trabajo regular, esas han sido algunas de las cosas que me han impactado.

Suresh Kumar Gadi, hindú, docente en la Escuela de Sistemas de la UAdeC

Sabía muy poco de México. Sabía más sobre otros países como Estados Unidos, o algunos de Europa, los que están cerca de mi país, como Singapur, entre otros. Pero cuando escuché por primera vez “México”, no tenía mucho conocimiento sobre él. Pensé “si está cerca de Estados Unidos y Canadá entonces tiene que ser similar”.

Cuando llegue  me gusto más de lo que esperaba, porque pensaba que la gente no era amable, pero me di cuenta que los mexicanos lo son, y mucho.

Vine a México hace 10 años para hacer mi doctorado. Estaba buscando por internet  los lugares en los cuáles podía ir a estudiar. Me topé con una plática que estaba dando un profesor en la India, invitando a los que quisieran estudiar en México. Entonces mandé un correo electrónico a ese profesor y me aceptó en el Estado de México. Fue aquí donde comencé a estudiar y después me gusto el país, por lo que decidí quedarme más tiempo trabajando.

Mi percepción ha sido positiva siempre. Los mexicanos son muy amables. Terminando mi doctorado yo tenía dos opciones, seguir en México y trabajar como profesor o irme a mi país a trabajar. Elegí quedarme aquí y seguir porque me gusto más que la India.

Germán Augusto Calderón Polania, colombiano, docente en la Escuela de Sistemas de la UAdeC

Para Latinoamérica, México representa en la cultura toda la visión de los 60, a través del cine, en la música, en términos culturales, es el país ideal. Yo pienso que los mexicanos no tienen la dimensión de lo que representa este país para Latinoamérica en cuanto a cultura, la historia, la misión, la gastronomía.

Quería estudiar física teórica. No tenía beca. Mi papá me dice: “bueno, escoge un sitio que cueste lo mismo que vivir en Bogotá”. Entonces abrí internet y como en ese entonces tenía amigos en México, yo sabía que el costo era similar. Otra opción era Río de Janeiro, pero en esa época la economía de Brasil estaba en dólares, era muy costosa.  Así fue como decidí venir a México a estudiar.

Mi percepción no ha cambiado desde cuando llegue. La gente es educada. Existe más cultura cívica que en Colombia. El mexicano no es conflictivo. La gente es muy abierta y recibe al extranjero. En el 2009 tomé la decisión de nacionalizarme, esto porque ya tenía muchos años viviendo aquí, 21 en total, y aquí termine mis estudios.

Nora Inés Villegas Gleen, colombiana, catedrática de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAdeC

Conocía la cultura cinematográfica. Por entonces se veían mucho las películas de la época de oro del cine mexicano, y se admiraba a sus artistas como Jorge Negrete. También su comida y lo que conoce la mayoría de la gente a nivel mundial cuando no se adentra en el país, que son los tacos, burritos y tequila. Lo cierto es que no se conoce la variedad gastronómica que hay.

Vine por primera vez en 1985 a un viaje de turistas. Conocí Acapulco, Taxco, Cuernavaca. Y desde el 2011 he conocido el desierto de Coahuila y puedo decir que conozco sus tradiciones, usos y costumbres, su concepto ejidal que en Colombia no existe. Hoy conozco la variedad étnica y puedo decir que el mexicano es muy solidario, en mi país eso no se ve.

En cuanto a educación aquí son más permisivos. A los estudiantes los acostumbras a no querer leer ni prepararse. La ventaja que tiene México es que tienen buenas universidades públicas, pero el sistema no les permite ser más estrictos.

Con el tiempo he notado que hay pobreza como en cualquier otro país. Malos manejos, corrupción, idolatría y falta de cultura ciudadana. Otro problema que conozco es que no aprecian su variedad cultural.

Jerome Paolacci, francés, director de la Alianza Francesa de Torreón

Pise tierra mexicanas por primera vez en 2001. Venía por seis meses para trabajar en las universidades. Y aunque he regresado a trabajar a Francia y a otros países, siempre regreso. Y es que me ha gustado mucho el país. Llegué sin saber el idioma. Antes de 2001 lo que conocía de México era un poco de los arquetipos, lo que algunos de sus compatriotas me contaron durante la Copa del Mundo de 1998, que se celebró en Francia y para la que trabajé en Saint-Étienne.

Sabía que tenían una comida variada, una cultura muy rica en un aspecto precolonial. Esto por una caricatura de mi niñez, que hablaba de todas las poblaciones indígenas en este continente.

Con el tiempo he aprendido varias cosas en México, pero creo que no se trata de cómo ha cambiado mi percepción, sino lo que se aportan, mutuamente, las dos culturas. Me he dado cuenta que hay varios puntos de contacto entre nuestros países.

Geovany López Ruiz, cubano, estudiante de la Universidad Iberoamericana Torreón

Me gusta mucho la historia, por lo que me había dado la oportunidad de conocer un poco sobre la de México, desde la llegada de los colonizadores. Sabía la fecha de la independencia, algunas que otras festividades como el Día de muertos y las famosas posadas de diciembre. Conocía palabras básicas del léxico mexicano como órale, manito, wey y cabrón y, sobre todo, que comían con mucho picante.

Luego de tener el privilegio de vivir y estudiar en este país, necesitaría cientos de hojas para escribir lo que he aprendido y lo que siento de éste nuestro México.

Ahora sé que es un país lleno de contrastes, donde se refleja en su más alto nivel la división de clases sociales, aunque basado en mi experiencia, sin catalogar a nadie, los mexicanos son “a todo dar”, resaltando mi gente linda de la Laguna, de mi Torreón.

Conozco y disfruto de la increíble variedad de comida, razón por la cual se convierte en un elemento fundamental para los mexicanos. No hay evento sin comida, no hay junte sin comida. Aquí todo va de la mano con desayunos, comidas y cenas. Me ha tocado unir desayunos con comidas sin haberme levantado de la mesa. Conozco maravillosos lugares alrededor de todo el país, playas, desiertos, montañas, nieve; la variedad de clima y los usos horarios a lo largo de toda la región mexicana. Conozco un México hermoso que desde mi opinión y experiencia, es fruto de la gente que lo habita.

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