Pamela Macias Cepeda/ Gabriela Briones/ Armando Rivera

En un marco de revolución feminista, donde la lucha por la igualdad de género se propaga rápidamente a través de redes sociales, nace el movimiento #MeToo (Yo también) en Estados Unidos, que fue iniciado por la activista social Tarana Burke en octubre del 2017 para denunciar la agresión y el acoso sexual. Dicho movimiento fue popularizado por la actriz Alyssa Milano quien animó a las mujeres a tuitear sus experiencias para demostrar el comportamiento misógino que presenciaron y desde entonces el hashtag ha sido utilizado por más de 500 mil personas en Twitter, entre ellas muchas celebridades.

El movimiento llegó a México en múltiples formas al ámbito literario (#MeTooEscritoresMexicanos), de la música (#MeTooMúsicosMexicanos), entre otros. Y si bien tuvo repercusión en espacios académicos y culturales, tomó un cariz distinto cuando, después de ser acusado vía redes sociales, el bajista de Botellita de Jerez, Armando Vega-Gil, quien decidió poner fin a su vida.

Que las denuncias sobrepasen las redes sociales

Genaro Manrique, coordinador de la carrera en Derecho en la Universidad Iberoamericana (UIA), mencionó que los casos de violencia y acoso tienen un tratamiento diferente a los de manera disciplinar como los robos, porque la víctima no puede encarar al agresor o denuncia tiempo después por temor a represalias.

En cuanto al #MeToo aseguró que es un movimiento valioso en el que han surgido demasiadas denuncias, pero se tendría que hacer una reflexión para que tenga más fuerza.

“A las abogadas y abogados nos toca encauzar estas quejas a la vía penal y no dejarlas en la red social. Tendrá una consecuencia social, pero lo que interesa es que haya un castigo por falta a la Constitución”, dijo.

Al preguntarle si se viola la presunción de inocencia del acusado, respondió:

“No perse. Lo que se debe hacer es canalizar todos los casos para que haya respeto de los derechos de ambas partes, tanto de la víctima en cuanto la reparación del daño, y al acusado para que se defienda.

Sobre este punto, el Instituto Nacional de las Mujeres (INMujeres), después de repudiar el hostigamiento sexual, llamó a respetar el debido proceso y llevar los casos a las autoridades competentes.

En cuanto a sus derechos en redes sociales, el Manrique enfatizó que los dos están en desventaja. Y sobre su origen, dijo:

“Este tipo de perfiles sociales surgen por falta e ineficiencia de las autoridades para atender las quejas, incluso no hay personal especializado en género dentro de los ministerios públicos”.

Docentes opinan al respecto

Rosario Varela, responsable del Programa Multidisciplinario de Estudios de Género de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), dijo, acerca de #MeToo:

“Creo que es una expresión muy legitima de muchas de las víctimas que se quieren hacer presentes por este medio. Es una manera para que las mujeres manifiesten su molestia, su enojo por la violencia, que por más que se denuncia no para”.

La investigadora de la FCPyS señaló que hasta cierto punto es un sistema de denuncia, quizás no en la línea convencional al que estamos acostumbrados, pero esto lo ha hecho fuerte porque de alguna manera las víctimas no se enfrentan a la indiferencia de las autoridades.

“El acto queda muy subjetivo a la interpretación de quien recoge la declaración sin saber si es o no fangoso u hostigamiento”.

El #MeToo es para Varela una evidencia de que vivimos en un sistema en el que la mujer no está segura.

“Es un espacio de denuncia que funciona bien, en qué medida se va a mantener no lo sé, pero lo que se busca es justicia no precisamente de manera convencional”, agregó.

En cuanto a las redes sociales dijo que en ellas todos pueden opinar, creando una red virtual movida e interesante con peso y contrapeso en la que domina el sentido de denuncia social, lo que se busca es una sanción social para que se conozca el hecho y por lo menos desenmascarar alguno.

Existen otras opiniones. La docente de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Juárez del Estado de Durango, Guadalupe Candelas, mencionó la necesidad de ver todo el tema con mucha reserva, puesto que “existen personas que buscan esta clase de escaparates para protagonizar”, y que han existido ocasiones en que se han comprobado el levantamiento de denuncias falsas y una persona puede verse sometido a un linchamiento mediático.

Fin de la cuenta

En particular, la cuenta de Twitter #MeTooMúsicosMexicanos cerró a inicios de abril, después de lo ocurrido con Armando Vega-Gil. En un comunicado oficial los administradores lamentaron que México siga siendo un país machista y que lamentan los perjuicios causados al feminismo.

¿Qué dice Marta Lamas sobre el acoso?

En su libro, Acoso, denuncia legítima o victimización (publicado por el Fondo de Cultura Económica en el 2018), la antropóloga y feminista Marta Lamas ha sido crítica con los movimientos

“Un triunfo que hay que reconocerle al feminismo es el de haber hecho visible la naturalización social que había en relación con esa violencia (de género”). A medida que las feministas comenzaron a denunciar los casos de mujeres golpeadas, violadas, y esos casos se comenzaron a contabilizar, surgió ante los ojos de la sociedad la magnitud de un problema que se padecía de manera individual.”

“Sin embargo, las feministas no suelen visualizar el conjunto de ventajas, gratificaciones y privilegios que se derivan de la misma posición femenina, y tampoco consideran si los varones padecen algún tipo de victimización social derivada del mismo código social. Esta ceguera genera que todas las mujeres tienen categóricamente la condición de ‘víctimas’ potenciales, y todos los hombres de perpetradores y victimarios”.

Sobre las víctimas, considera necesario repensar y no exagerar este concepto, ya que para Lamas se cae en el victimismo. Para lograrlo, escribe, es necesario aprender a discriminar y dejar de lado actitudes de mal gusto (entre ellos los usos y “costumbres, la vulgaridad, mala educación”) para no calificar todo como acoso. De lo contrario, la lucha feminista se llenaría de un discurso “puritano y moralista”.

Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos…

¿Qué es el hostigamiento sexual?

“El hostigamiento sexual es el ejercicio del poder, en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar. Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva”.

¿Qué es el acoso sexual?

“Cualquier comportamiento —físico o verbal— de naturaleza sexual que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona; en particular, cuando se crea un entorno laboral intimidatorio, degradante u ofensivo

El Dato

La Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia, registra que en el año 2014, 460 mil personas, entre los 12 y los 19 años, reportaron haber vivido un acoso sexual: 332 mil 363 mujeres y 128 mil 541 hombres.

Los estudiantes opinan

El 1 de abril, Armando Vega-Gil, músico perteneciente a la banda Botellita de Jerez, dio fin a su vida después de que una denuncia anónima que se propagó a través del movimiento #MeToo.

A través de un sondeo con estudiantes de la región expresaron lo siguiente:

Melissa Aguilera, estudiante del Instituto Tecnológico de la Laguna (ITL)

“Es un movimiento bueno. Ya se vio el impacto que tuvo, pero se debe haber más cuidado con lo que se dice. Estoy de acuerdo con el movimiento, pero en manifestar las denuncias por redes sociales no, pues no hacen justicia. Para ello se puede meter la denuncia a la institución correspondiente y tener algo legal que conlleve un procedimiento justo para ambas partes.”

Oscar Rivera, estudiante en la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC)

“Creo que bien llevado puede ser un movimiento necesario para la sociedad, para que más personas se sientan apoyadas, que no están solas y que su voz sí cuenta. El anonimato puede ser un arma de doble filo: puedes acusar a alguien cuando no sea cierto, pero también proteges tu identidad como víctima. Tiene cosas que mejorar pero está siendo llevado por un buen camino.”

Lizy Mijares, estudiante de la FCA-UAdeC

“Nació con una buena intención en Estados Unidos con el fin de acabar con la red de cosas turbias que hay en Hollywood. Sin embargo, no me parece bien que se hagan denuncias sin verificar si son reales. Hay gente que se aprovecha de eso para perjudicar a los demás. Siento que debe ser abierto y que la persona que haga la denuncia lo afronte con agallas. Estoy de acuerdo en el movimiento pero creo su mecanismo está mal.”

Alan Sevillano, estudia en la Escuela Normal de Torreón

“Es un buen mecanismo como escape de emociones. Tal vez eso ayude a las mujeres que han sido acosadas o abusadas a resarcir sus frustraciones, pero como marco legal de defensa es malo, porque no todos pueden discriminar información veraz de la tendenciosa y lo publicado en redes puede dañar la imagen de posibles personas inocentes. La mejor opción es realizar denuncias ante instancias correspondientes donde también se puede hacer anónimo y de igual forma inician procesos legales.”

Celeste Jimenez, Estudia en la FCA-UAdeC

“Son denuncias anónimas y no presentan ninguna prueba acerca de lo que están denunciando. Sólo con ser pertenecientes a un movimiento feminista, la gente se siente con el poder de pensar que no les puedes decir nada porque si lo haces estarías a favor de la violencia de género. Estoy de acuerdo con el movimiento siempre y cuando se presenten pruebas de que sí existió el acoso y que no se haga de forma anónima.”

Eduardo Salas, estudia en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro

“Es un caso que representa injusticia y falta de equidad. Querer cambiar las cosas por redes sociales es equivalente a querer haber ayudado en el terremoto de México con un like. Las redes sociales fomentan el amarillismo y el mal entendimiento. No estoy de acuerdo para nada, tienes que estar presente físicamente para hacer el cambio y empezar a actuar, pero no a través de redes sociales.”

Paola Escobedo, estudia en la Facultad de Derecho de la UAdeC

“Yo no estoy de acuerdo en este tipo de movimientos. No estoy de acuerdo en el mecanismo porque tenemos un marco jurídico que independientemente si sea anónimo o no se tiene que hacer una denuncia de la situación, más que hacerlo por redes sociales, sí, por las redes se está atrayendo a la sociedad pero también tenemos que tomar en cuenta a las autoridades competentes para que pongan el alto correspondiente a ese tipo de situaciones y nosotros como sociedad tratar de erradicarlas.”

Israel Guerrero, estudia en el ITL

“Yo pienso que está bien, cualquier movimiento feminista que proteja los derechos de mi mamá, mi hermana, mis primas, creo que está totalmente bien. Es una forma de que se hagan escuchar las mujeres.”

Daniel Rubio, estudia en el ITL

“No se me hace justo porque hay personas que abusan de eso para sacar un provecho. Sin embargo, cada quien decide cómo expresar su queja o hacer su denuncia, estamos en una sociedad que la justicia no te protege a ti, protege más a un delincuente y en este sentido creo que está bien, pero no tiene una repercusión muy grande en ello, es como dejar tu queja en un buzón.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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