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¿Cadáveres reales o virtuales?

  • La Facultad de Medicina de la UAdeC propone cambios a la ley y la creación de un Consejo de Escuelas de la Salud para levantar la voz en el tema
  • UJED y UAD realizan prácticas con cadáveres digitales

Pamela Macias Cepeda

La anatomía es el estudio de los componentes del cuerpo humano, es “el inicio para que un médico comience a hacer disecciones, cirugías y suturas”, como dice José Luis Ayala Castillo, coordinador de la carrera de Medicina en la Facultad de Ciencias de la Salud (FACSA), de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), campus Gómez Palacio.

Pero el estudio de las regiones anatómicas, como muchos otros aspectos, está pasando por el reto de pasar a lo digital. Por ello, algunas instituciones planean abandonar los cadáveres humanos por virtuales, o ya lo hicieron.

De la carne a los componentes

Los cadáveres son utilizados en el primero y el segundo semestre de la carrera de medicina para las materias de fisiología y patología en las tres instituciones que ofertan estos estudios en la región: Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), Autónoma de Durango (UAD) y la UJED

Ana Guadalupe Fuentes, alumna de cuarto semestre en la FACSA, platica para esta publicación que desde pequeña soñó en convertirse una profesional de la medicina, pues le emociona pasar del conocimiento de los libros a la figura humana.

“En los textos aprendemos dónde y cómo son los músculos, las arterias y los nervios. Al momento de ir al anfiteatro ponemos en práctica lo visto en clase”, expresa.

En su universidad hay un área digital de tecnología avanzada y maniquíes, para una mejor profesionalización, sin embrago, ella asegura que la simulación no es lo mismo que trabajar con un cuerpo real.

“Los aparatos son padrísimos y los colores se ven vivos, pero por ejemplo, la sangre tiene un color rojo intenso cuando no es así, los nervios se dice que son de un tono amarillo, pero tampoco”, señala.

El director de la Facultad de Medicina en la UAD, Rodolfo Flores Lepe, comenta que tiene un salón con una enciclopedia virtual y aparatos para la anatomía e incluso en una sola clase se pueden observar todas las regiones y partes del ser humano, pero no se pueden hacer pruebas.

La facultad homóloga de la UAdeC, en su unidad Unidad Torreón, abrió las puertas, en el año 2017, a una sala de simulación digital. La Ley de Desaparición Forzada fue un factor significativo para tomar esta decisión, declara Ernesto Posada, secretario administrativo del plantel.

“En esta nueva modalidad de enseñar, se puede observar que la realidad anatómica y la visualización es mayor, pero la imagen electrónica no tiene nada que ver con el cuerpo”, explica.

Otro argumento para el aprendizaje anatómico virtual es el costo de los cadáveres. Los centros educativos pagan por el almacenamiento, embalsamiento y transporte. Los dos o tres cuerpos utilizados al año en las mesas de disección en la UAD de Gómez Palacio, por ejemplo, costaron 5 mil dólares cada uno, mientras que la UJED sólo tiene dos para su alumnado, pues dependen de las posibilidades económicas y de existencia. Ambas instituciones los adquieren con una empresa de Guadalajara.

Ley de Desaparición Forzada

El 17 de noviembre del 2017, durante la gestión presidencial de Enrique Peña Nieto, se expidió la Ley General en Materia de Desaparición Forzada. De acuerdo a su capítulo quinto, se pretende garantizar la protección integral de los derechos de las personas desaparecidas hasta que se conozca su suerte o paradero.

El Articulo 128 (de dónde) señala que los cadáveres o restos de personas cuya identidad se desconozca o no hayan sido reclamados no pueden ser incinerados, destruidos o desintegrados, ni disponerse de sus pertenencias. Las procuradurías y otras autoridades que tengan a su cargo servicios forenses deben tener el registro del lugar donde serán colocados los cadáveres o restos.

Por esta razón, las facultades de la UAD, la UAdeC y la UJED, desde entonces dejaron de tener convenio con el Hospital General de Gómez Palacio, Ministerios públicos y la Procuraduría General de la Republica (PGR).

En el caso de la UAD, aún mantienen esta alianza con la PGR, teniendo como condición hacer sus prácticas en sus instalaciones.

“El convenio lo tenemos, pero el que nos pidan ir allá es un error. Las condiciones no son las aptas para los muchachos, pues se percibe un olor insoportable; está acumulación de cuerpos y el recuerdo de cuando fue la época de inseguridad y corríamos con el riesgo de que un grupo armado llegara y nos baleara, por eso mejor no vamos”, menciona el director.

    —¿Cómo afecta a los futuros médicos esta ley?

—Sentir y ver un cuerpo humano desarrolla destrezas en los estudiantes. Esta ley está limitando el aprendizaje de los médicos. Hay quienes piensan que no se deben utilizar, y desde el punto de vista humanitario estoy de acuerdo porque fue un ser vivo, pero también desde ese mismo punto de vista yo me pregunto quién me va atender a mí, si nunca hacen suturas u operaciones, quién me va a operar a mí —declara Ayala Castillo.

—Es una ley muy noble, lo reconozco, pero se perjudica otros sectores. A nosotros nos afecta en el sentido de no tener con qué practicar. La ley dice que se pueden usar si los familiares o la propia persona, en vida, lo decidió así. Es decir, si es donado —argumenta Ernesto Posada.

¿Los cadáveres digitales deberían reemplazar a los reales?

El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas dice que en México hay 40 mil desaparecidos y 36 mil muertos, según la declaración del Comisionado Nacional de Búsqueda, Roberto Cabrera Alfaro.

La UAdeC propone hacer una modificación a la ley creando un consejo de escuelas de la salud para alzar la voz y modificar la reforma. Pero en lo que se toma una decisión para usar o no usar, si hay o no cadáveres, los entrevistados argumentan que el “cadáver” digital no sustituye al real: ambos se complementan y son la materia prima para los estudiantes.

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