ColumnasDestacadoNacional

El monstruito de RTC, le tocó a este Rodolfo

Rogelio Hernández López

Algo no encajaba ese miércoles 23 de enero cuando el Presidente anunció que 8 de los 9 nuevos mandones de los medios públicos federales son conocedores profundos de la comunicación o experimentados periodistas. Ya habían trascendido los nombres de los propuestos para dirigir Canal 11, Canal 22, Canal 14, TV Educativa, Radio Educación, el IMER, Notimex y el SPR.

Algunos nos azoró que incluyeran como medio a la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC). Y más, cuando se dijo que su titular sería un Rodolfo González. Eso desentonó. –¿Qué haces allí?—le pregunté por WhatsApp al verlo sentado junto al resto.

Rodolfo es mi amigo desde hace 38 años, sé que su segundo apellido es Valderrama, que no es comunicólogo y que tampoco se desarrolló en el periodismo. Quizá este reportero fue el único que se sobresaltó por su nombramiento en RTC porque lo tocó una instancia normativa que pronto será un monstruito o desparecerá de Gobernación.

El poder que viene

Ya se habían adelantado los nombres de quienes dirigirán a los medios públicos. Lo más nuevo fue que, ahora desde el SPR, los coordinaran para crear un sistema estatal de comunicación pública. De generarse tal sistema, podría ser el más poderoso competidor en el mercado de la información de México.

Para quien desconozca el poder que el Estado Mexicano ha adquirido en la comunicación se asombrará al saber la coordinación será directa e indirecta de más de 60 sistemas de radio y televisión públicos que abarcan casi 600 frecuencias con audiencias o públicos que se estiman en 25 millones de personas en 30 entidades de la Republica. Ningún corporativo mexicano tiene tal cantidad de frecuencias y su alcance solo lo superarían los dos canales privados de televisión abierta.

De manera directa, según se dijo, desde el Sistema Público De Radiodifusión (SPR), que dirigirá el reportero Jenaro Villamil, se coordinará cierta programación y pautas editoriales con los canales de televisión que sí han logrado fuerte presencia, como el 11, Canal 22, Canal 14, TV Educativa más otros canales y repetidoras estatales que se alimentan de las 26 estaciones de Televisión Digital Terrestre (TDT). Eso incluye cinco estaciones de radio que maneja SPR; que además podrían incluir a las 18 emisoras del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) más sus 39 canales digitales.

Indirectamente ya hay un avance de coordinación, que aunque complejo por el entrecruce de medios públicos federales, estatales, universitarios y hasta comunitarios, representa una vasta Red de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales de México, ya conformada en asociación civil con 68 afiliados. Estos son medios públicos estructurados a gobiernos y organismos estatales o a entidades federales y universidades públicas y privadas. Son del Estado y coordinados serán un poder nuevo.

El pasmoso RTC

Para el México de 2019 y de cambios acelerados causa pasmo saber que sobrevivió la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía, (RTC) tras la desaparición de 4 de las 7 subsecretarías de la Segob. Es altamente probable que RTC reduzca a sus 79 mandos medios, que asimile las tareas que hacían los otros 20 jefes de la Subsecretaría de Normatividad de Medios, ahora desaparecida.

Todavía por ley, la Dirección de RTC no maneja directamente a medio alguno, pero si se encarga de supervisar contenidos públicos y privados de radio, televisión y cinematografía, para su clasificación, transmisión, comercialización, distribución y exhibición, según sea el caso.

También es la encargada de coordinar y supervisar técnicamente la transmisión, enlace y distribución de los programas oficiales en medios electrónicos. Es responsable del programa «La Hora Nacional». Más recientemente signó un convenio con el Instituto Nacional Electoral para el monitoreo en radio y televisión de las pautas de los partidos en asuntos electorales y de los políticos en puestos de elección que promuevan su persona en abuso del gasto publicitario o en espacios públicos. Ya tenía poder y era un tanto monstruoso.

Ahora, probablemente asuma esas mismas tareas para medios impresos privados, públicos y sociales, lo que incluiría la reglamentación y operación del gasto público en publicidad. Esto es más poder. Los contenidos para el SPR y el control operativo para RTC. Sería deseable que eso no ocurriera.

Y Rodolfo ¿Será liquidador o controlador?

Cuento lo que conozco. Rodolfo González Valderrama nació en Tampico, Tamaulipas, en 1956, hijo de obrero petrolero. Sus estudios hasta la preparatoria fueron allí. Llegó con apoyo de becas a Ciencias Políticas de la UNAM. Como sociólogo ha hecho varias especialidades.

De sus primeros trabajos profesionales uno fue de reportero-documentalista en el semanario Dí que dirigía Arturo Martínez Nateras, revista en la que, casi recién titulado se mostró como redactor de ideas claras, precisas e intención definida. Por ejemplo construyó un dialogo virtual entre presidentes mexicanos de distintas épocas sobre problemas nacionales que no habían podido resolver.

Después tuvo una cercanía temporal con dos comunicadores del CEN del PRI muy eficientes y con claroscuros: Eduardo García Puebla y Guillermo Haro. En esos lares se topó con el entonces priista Ricardo Monreal, a quien acompañó como investigador, analista, redactor destacado de ensayos y discursos, como su operador de comunicación social; ambos pasaron al PRD y luego a Morena. Rodolfo fue el último delegado de la Cuauhtémoc en 2018 al sustituir a Monreal.

En Morena, Rodolfo fue uno de los tres tamaulipecos en los que confío López Obrador para construir una estructura de dos mil 9 comités que consiguió una la ola inusitada de 800 mil votantes donde la izquierda política no había podido.

El 17 de octubre de 2018, durante un acto en la Laguna del Carpintero, Andrés Manuel López Obrador desde el templete anunció: “está aquí con nosotros, un abogado extraordinario, politólogo con especialidad en Derecho, que es de Tampico, va a estar conmigo trabajando, Rodolfo González”.

Rodolfo es culto, conocedor de leyes, de la historia, de los clásicos de la sociología de la filosofía y de la historia de México. Una vez Monreal le comentó a este reportero que es un excelente organizador, sensible. Amable y multitareas “que no se dispersa con facilidad, aunque suele llegar tarde a sus citas”. Ha tratado con muchos reporteros y reporteras y analiza, desde hace 40 años a los medios, a la comunicación. Pero no es comunicólogo o comunicador formal.

Cuando le pregunté a mí testigo de boda ¿Qué haces allí? No obtuve respuesta. Falta esa información a los públicos con derechos e interés en saber. Le tocó el reto de crecer o desaparecer al monstruito que se ha convertido esa oficina de vigilancia y normatividad de la Secretaría de Gobernación.

Lo triste para este reportero es tener que declarar unilateralmente la suspensión de nuestra amistad. Los periodistas en activo no son adversarios de los políticos y funcionarios públicos pero tienen que mantener su distancia profesional por el bien de la autonomía de ambas partes y de la gente a la que servimos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *